


En las clases grupales se conduce a los alumnos a través de secuencias de movimientos que son descritas verbalmente. El profesor no modela para que el alumno copie, sino que describe con palabras los movimientos y guía la atención. El participante realiza un profundo proceso de afinación de su auto-imagen al hacer el pasaje de las palabras al movimiento en sí mismo, a su propio ritmo y posibilidades.
El alumno explora y modifica sus hábitos de acción a través de la autoconciencia, logrando re-organizarse de una forma más óptima.